La didáctica en la programación
El foco de muchas escuelas y programas orientados a enseñar programación, no está puesto en enseñar lenguajes puntuales, ni en formar a programadores profesionales desde el nivel escolar. En cambio, el principal objetivo es ayudar a los estudiantes a desarrollar un interés por la materia, y aprender a razonar del modo en el que lo hacen las computadoras.
Es por eso que, en los niveles iniciales, muchas escuelas están comenzando a experimentar con metodologías que combinan el pensamiento computacional, con el juego y el mundo físico. Un ejemplo de esto son los bloques presentados por Project Blocks, un proyecto experimental desarrollado por Google, que utiliza cubos de plástico con los que los estudiantes pueden crear circuitos lógicos diseñados a resolver distintos problemas. En la misma línea, productos como los Osmo Coding Blocks, los cuales combinan una experiencia física utilizando bloques físicos, con aplicaciones móviles, permiten que los estudiantes aprendan la lógica de la programación de un modo lúdico, similar al utilizado para aprender a leer, o nociones básicas de matemática.
Estos sistemas, están abriendo las puertas del aprendizaje de estas habilidades en el nivel inicial. Sin embargo, existen otros programas que toman otros enfoques orientados a estudiantes de otros niveles. Scratch, un entorno de programación desarrollado por el MIT, por ejemplo, se ha convertido en una de las soluciones preferidas de muchos maestros alrededor del mundo para enseñar programación. Se trata de un lenguaje visual, pensado para chicos desde siete años de edad, que utiliza un entorno de desarrollo propio, en el que los estudiantes pueden crear aplicaciones simples, programas, y resolver problemas. Una de las grandes ventajas de este sistema, es que cuenta con una amplia comunidad que genera recursos y aplicaciones, los cuáles pueden ser descargados y compartidos fácilmente, desde una tienda abierta.
Los gigantes de Internet, como Google, Apple, Microsoft, y hasta Intel, también han desarrollado programas y aplicaciones propias optimizadas para el público infantil, que permiten desarrollar estas habilidades mediante juegos, o utilizando interfaces visuales. Hace algunos meses conocíamos Swift Playgrounds, una aplicación creada para el iPad que permite aprender el lenguaje de programación Swift, utilizado para crear aplicaciones para iOS, macOS, y otras plataformas de la marca Apple. Google, por su parte, desarrolló Blocky, un editor visual de código, que permite escribir código de una manera sencilla y divertida, orientada fundamentalmente a niños y adolescentes.
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