Del pizarrón a la Pizarra Digital Interactiva
Actualmente, en algunos espacios educativos, como academias de idiomas, entre otros, se ha vuelto bastante prestigiosa la utilización de la Pizarra Digital Interactiva o PDI. Esta herramienta constituye en la actualidad un gran atractivo tanto para los niños posmodernos como para aquellos padres y madres que se esfuerzan por involucrar a sus hijos e hijas en el aprendizaje de lenguas extranjeras.
¿En qué consiste la Pizarra Digital Interactiva?
La Pizarra Digital Interactiva se compone a partir de una superficie lisa y rígida, generalmente sensible al tacto, que muestra la señal de una computadora a través de un video proyector. Gracias a este complemento, se puede controlar el ordenador, hacer anotaciones manuscritas sobre cualquier imagen proyectada, así como, también, guardarlas, imprimirlas, enviarlas por correo electrónico y exportarlas en diversos formatos. Para controlar el ordenador, la pizarra cuenta con una especie de bolígrafo digital, aunque también, en algunos casos, se puede utilizar el dedo u otros dispositivos. Esta nueva tecnología ofrece la posibilidad de interactuar con cualquier imagen.
Ni blanco ni negro, el gris de las PDI:
Utilizar las PDI en la enseñanza cuenta con varios beneficios tanto para el alumnado como para el personal docente. En cuanto al estudiantado, podemos decir que estimula el pensamiento crítico de los alumnos al permitir que exploten su imaginación y que sean sujetos activos en la construcción de conocimientos. También les permite realizar videoconferencias, lo cual favorece el trabajo en equipo y, por último, los introduce al mundo de las TIC de una manera divertida y sencilla. Para los profesores, resulta una brillante herramienta, gracias a que le permite al profesional expandir su terreno de actuación y explotar su creatividad, generar una practicidad óptima que supera la utilización de un proyector tradicional conectado a una computadora, mantener a los niños concentrados y motivados y focalizar su atención en los alumnos y sus consultas al no tener que mirar constantemente a la pantalla del ordenador. Sin embargo, lo más increíble es que le permite al usuario manipular objetos, rotarlos, voltearlos, expandirlos, reducirlos y manipularlos de diversas maneras.
Uno de los inconvenientes de este recurso radica en la posibilidad de que surjan problemas técnicos o de conexión y el docente se vea imposibilitado para dictar la clase. Además, estas tecnologías suelen ser muy costosas, por lo que no es viable su aplicación en cualquier ámbito educativo. Por otra parte, es necesario que los alumnos atiendan las normas de trabajo y las respeten para realizar un correcto uso del sistema y, así, evitar cualquier tipo de accidente. Finalmente, esta herramienta requiere una alta predisposición del docente para renovar sus prácticas y estar al día con las nuevas necesidades de la educación.
Haciendo clic aquí, podrán encontrar una serie de tutoriales dictados por el ingeniero Giancarlo Benavides para aprender a utilizar la PDI.

Créditos de la imagen
¿En qué consiste la Pizarra Digital Interactiva?
La Pizarra Digital Interactiva se compone a partir de una superficie lisa y rígida, generalmente sensible al tacto, que muestra la señal de una computadora a través de un video proyector. Gracias a este complemento, se puede controlar el ordenador, hacer anotaciones manuscritas sobre cualquier imagen proyectada, así como, también, guardarlas, imprimirlas, enviarlas por correo electrónico y exportarlas en diversos formatos. Para controlar el ordenador, la pizarra cuenta con una especie de bolígrafo digital, aunque también, en algunos casos, se puede utilizar el dedo u otros dispositivos. Esta nueva tecnología ofrece la posibilidad de interactuar con cualquier imagen.
Ni blanco ni negro, el gris de las PDI:
Utilizar las PDI en la enseñanza cuenta con varios beneficios tanto para el alumnado como para el personal docente. En cuanto al estudiantado, podemos decir que estimula el pensamiento crítico de los alumnos al permitir que exploten su imaginación y que sean sujetos activos en la construcción de conocimientos. También les permite realizar videoconferencias, lo cual favorece el trabajo en equipo y, por último, los introduce al mundo de las TIC de una manera divertida y sencilla. Para los profesores, resulta una brillante herramienta, gracias a que le permite al profesional expandir su terreno de actuación y explotar su creatividad, generar una practicidad óptima que supera la utilización de un proyector tradicional conectado a una computadora, mantener a los niños concentrados y motivados y focalizar su atención en los alumnos y sus consultas al no tener que mirar constantemente a la pantalla del ordenador. Sin embargo, lo más increíble es que le permite al usuario manipular objetos, rotarlos, voltearlos, expandirlos, reducirlos y manipularlos de diversas maneras.
Uno de los inconvenientes de este recurso radica en la posibilidad de que surjan problemas técnicos o de conexión y el docente se vea imposibilitado para dictar la clase. Además, estas tecnologías suelen ser muy costosas, por lo que no es viable su aplicación en cualquier ámbito educativo. Por otra parte, es necesario que los alumnos atiendan las normas de trabajo y las respeten para realizar un correcto uso del sistema y, así, evitar cualquier tipo de accidente. Finalmente, esta herramienta requiere una alta predisposición del docente para renovar sus prácticas y estar al día con las nuevas necesidades de la educación.
Haciendo clic aquí, podrán encontrar una serie de tutoriales dictados por el ingeniero Giancarlo Benavides para aprender a utilizar la PDI.

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